lunes, 18 de enero de 2010

¿razón versus fe o razón y fe?

El gran desafío que tenemos los cristianos de este tiempo es: ¿cómo compartir el evangelio con la gente más culta, los intelectuales, los estudiantes universitarios, los profesionales, etc? Es cierto que en Argentina el evangelio comenzó a expandirse primeramente entre la gente más pobre, los menos cultos, los obreros,etc; es decir, la gente más sencilla, si se me permite la expresión. Incluso si comparamos Latinoamerica ("tercer mundo") con Europa ("primer mundo"), notamos que en términos generales el evangelio se "propaga" en la primera y se "apaga" en la segunda. Sin embargo sabemos que el Dios Todopoderoso ama a todas las personas y naciones por igual y desea que sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (su hijo Jesucristo). Así que los cristianos debemos estar preparados para anunciar a todos cual es el camino, la verdad y la vida. Pero la mayoría de las personas más cultas, más racionales, han venido recibiendo un falso mensaje que se ha estacionado en sus mentes. Una vez mi profesor de Historia de la Cultura, a quien le hice un comentario acerca de Jesús, me dijo que el evangelio es para los pobres y me dio a entender que la gente intelectual como él, no podía creer en algo tan rudimentario y fantasioso como lo que enseña la Biblia. Esta falsa idea se ha afincado en la cosmovisión de muchos, pero no tiene en absoluto ningún respaldo racional, histórico ni experimental. En los últimos años he podido leer e investigar algo acerca del tema. Cuando hice el profesorado aprendí bastante de hombres como Newton, Pascal, Boyle, Kepler, Faraday, Maxwell, Planck, Kelvin, J.J. Thomson y otros que ahora no recuerdo. Pero lo que nadie me dijo es que todos estos que nombré (y otros muchos más) fueron hombres de una fe profunda en Jesucristo y en las Sagradas Escrituras (la Biblia). Tan solo esta afirmación rebate la veracidad de aquella idea de mi profesor. Algunos han argumentado que estos son hombres de la "antigüedad", pero que lo que la ciencia ha descubierto en los últimos años desacredita a Dios y su Palabra. Esto es también falso, científicos actuales de gran prestigio son creyentes practicantes y muchos de ellos obtuvieron el "premio Nobel".El Doctor Henry F. Schaeffer III, catedrático de Química en la Universidad de Georgia (EEUU) y nominado al Nobel, da una serie de conferencias al respecto que pueden encontrarse en: http://www.menteabierta.org/html/articulos/ar_cientifysusdioses.htm
Eso no significa necesariamente que estos grandes hombres de ciencia tenían razón en lo que creían y que todos deban creer lo mismo, pero si demuestra que ser creyente no significa para nada ser ignorante, inculto, etc.
Otro aspecto que me ha sorprendido es que muchos ven la "resurrección de Jesucristo" como un mito religioso, como algo que atañe solo a los creyentes. Sin embargo las evidencias de la resurrección de Jesús son tan abrumadoras que la mayoría de los historiadores (por lo menos los más respetables en su ámbito) lo consideran un hecho histórico, mejor probado aún que la propia ocurrencia de relatos históricos que todos damos por válidos. Una extensa fundamentación de lo que digo puede hallarse por ejemplo en "Evidencia que exige un veredicto" del reconocido escritor Josh McDowell (o "Nueva evidencia que demanda un veredicto", una actualización de la anterior). Esto hace que la vida, obra, muerte y resurrección de Jesús sea un hecho que atañe a todos los seres humanos, y no solo a los cristianos, ya que el hecho histórico de que un hombre estuvo muerto (y bien muerto) y resucitó al tercer día, sin mas señales en su cuerpo que las marcas producidas por los clavos y la espada, lleno de salud, como se evidencia en los testimonios de muchos testigos, introduce en la humanidad de una forma certera la existencia de lo que nosotros llamamos "milagro" o "hecho sobrenatural". Solo este hecho basta para cambiar la concepción actual que se le quiere dar a la ciencia (especialmente a las ciencias llamadas "duras": Física, Química, partes de la Biología, etc) de que la ciencia debe descartar todo fenómeno sobrenatural: "el naturalismo científico". Lo que aquí digo no es que la ciencia debe estudiar los fenómenos sobrenaturales, ni atribuir lo que no conoce a un milagro, sino que debe estar abierta a la posibilidad de tales fenómenos. El movimiento del Diseño Inteligente, que no es como algunos postulan "creacionismo disfrazado", sino un movimiento de un creciente grupo de científicos internacionales de diferentes creencias religiosas (incluso los hay agnósticos, hinduístas, etc) viene proclamando su escepticismo acerca de que solo fenómenos estrictamente naturales (llámese selección natural+mutaciones+paso del tiempo+azar) puedan explicar el origen, la complejidad y la diversidad de la vida. Estas son solo algunas consideraciones que en este primer artículo quiero hacer para abrir el panorama de la relación que existe entre la razón y la fe. Para concluir diré que la razón sola no es suficiente para conocer toda la verdad; evidentemente a Dios no se lo ve y creer que "Ese" que murió y resucito sea el "cordero de Dios", el sacrificio a favor de nuestra salvación, el medio por el cual creyendo en Él alcanzamos la vida eterna, es una verdad que solo se recibe por la fe, por la revelación especial que Dios ha hecho por medio de la Biblia. Sin embargo, creer en esto no es para nada irracional (opuesto, contrario a la razón) sino mas bien "suprarracional" (por encima de la razón). Por otra parte tener fe y no usar la razón es también un grave error, que se evidencia en la infinidad de "creencias" que tiene el ser humano, la mayoría de ellas "sin pies ni cabeza", sin ningún correlato con la realidad, las evidencias científicas e históricas ni el "sentido común". Dice Proverbios 14:15 (Reina-Valera 1960) "El simple todo lo cree; Mas el avisado mira bien sus pasos". Quienes piensan que la razón se opone a la fe deben ser confrontados con las evidencias de que esto no es así, para luego poder compartirles con buen fundamento el evangelio de la Salvación.

1 comentario:

  1. De acuerdo. La fe verdadera (porque hay muchas creencias totalmente erróneas) nunca puede ir en contra del conocimiento científico. Lo que sucede es que hay interpretaciones científicas (teorías) que son erróneas (parcial o totalmente). Eso no significa que yo o una religión tengamos la verdad absoluta (en lo que se debe creer) pero sí que esa verdad existe y podemos señalar dónde y cómo encontrarse con ella: Jesús dijo: "yo soy el camino, la verdad y la vida". Es decir, los cristianos no podemos decir que tenemos la "verdad absoluta" (por eso hay tantas denominaciones y aún sectas cristianas) pero si podemos decir: Jesús es quien la tiene. Conocer a Jesús es conocer la verdad.

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