Continúo con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas.
Físico nº 14; creyente nº 34
34.
James Clerk Maxwell
(1831-1879).
Físico escocés conocido principalmente por haber
desarrollado la teoría electromagnética, que unifica consistentemente los
conceptos de electricidad y magnetismo (e incluso óptica). Recibió el Premio Smith para estudiantes de Cambridge (1854), el Premio Adams (1857) por su investigación
sobre la estabilidad del movimiento de
los anillos de Saturno, la medalla
Rumford[1]
en 1860 y la medalla Keith (1869) de
la Real Sociedad de Edimburgo. Fue el primer “Cavendish Professorship of Experimental Physics”, es decir, el
primer profesor a cargo del Laboratorio Cavendish de la Universidad de
Cambridge (1871-1879) hasta su muerte.
El listado de profesores Cavendish es el siguiente[2]:
ü James Clerk Maxwell (1871-1879)
ü Lord Rayleigh (1879-1884)
ü J. J. Thomson (1884-1919)
ü Lord Rutherford (1919-1937)
ü William Lawrence Bragg (1938-1953)
ü Nevill Mott (1954-1971)
ü Brian Pippard (1971-1984)
ü Sam Edwards (1984-1995)
ü Richard Friend (1995-2020)
ü Nicola Marzari (2025-presente)
Einstein consideraba los logros de Maxwell como los
más profundos y fructíferos que la física experimentó desde la época de Newton.
De hecho, puede decirse que, en la historia de la física, los nombres de
Newton, Maxwell, y Einstein sobresalen entre los de muchos otros brillantes
científicos.
La influencia de las ideas de Maxwell es fundamental,
ya que en ellas se basan la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica.
También contribuyó a la teoría de los colores y la termodinámica.
En un artículo titulado James Clerck Maxwell: His Life and his Faith (James Clerck Maxwell:
Su vida y su fe), el Dr. George W. Benthien escribió[3]:
Maxwell era muy
amado por sus amigos y asociados. Era admirado por sus modales amables, su
preocupación por los demás y su integridad. También tenía un delicioso sentido
del humor (…) Maxwell poseía una fe cristiana profundamente arraigada, que tuvo
un gran papel en su ciencia y en sus relaciones con los demás. Conocía de
memoria grandes porciones de la Biblia y lideraba oraciones diarias con sus
sirvientes y equipo.
Maxwell was
greatly loved by his friends and associates. He was admired for his gentle
manner, his concern for others, and his integrity. He also had a delightful
sense of humor … Maxwell possessed a deeply rooted Christian faith that played
a big part in both his science and his relations with others. He knew large
portions of the Bible for memory and led daily prayer with his servants and
staff
La entereza moral de
Maxwell y la solidez de su fe fueron puestas a prueba durante el curso del
cáncer abdominal que lo llevó a una dolorosa muerte a la temprana edad de 48
años. Según los testimonios, jamás se quejó de su enfermedad y su única
preocupación fue quién cuidaría de su esposa, también enferma desde hacía
tiempo.
En una excelente conferencia ante la Asociación
Británica de Bradford, Maxwell afirmó: "Ninguna teoría de la evolución puede darse para explicar la similitud
de las moléculas... La ciencia es incompetente para razonar sobre la creación
de la materia misma de la nada”[4].
No theory of evolution can be
formed to account for the similarity of molecules…Science
is incompetent to reason upon the creation of matter itself out of nothing. Maxwell.
En las grandes puertas de roble de la entrada del
famoso laboratorio Cavendish se inscribió, por consejo de Maxwell, quien como
dijimos fue el primer profesor a cargo del laboratorio, la siguiente frase: “Magna opera Domini, exquisita in omnes
voluntates ejus”, versión Vulgata[5]
latina del salmo 111 verso 2: “Grandes
son las obras del Señor, buscadas de todos los que las quieren”. Cuando en
1973 se realizaron las nuevas construcciones para el laboratorio, por pedido de
otro científico (Andrew Briggs, que al momento era un estudiante de doctorado y
del que hablaremos más adelante) se volvió a escribir en la puerta de caoba el
mismo texto, pero en inglés[6].
Al morir Maxwell encontraron entre sus papeles
personales uno que decía[7]:
«Dios Todopoderoso, que has creado al
hombre a Tu propia imagen, y lo hiciste un alma viviente que te busca a Ti, y
tiene dominio sobre Tus criaturas, enséñanos a estudiar las obras de Tus manos,
para que podamos someter a la tierra a nuestro uso, y fortalecer nuestra razón
para Tu servicio; y así recibir Tu Palabra bendita, para que podamos creer en
Él, a quien has enviado, para darnos el conocimiento de la salvación y la
remisión de nuestros pecados. Todo te lo pedimos en el nombre del mismo
Jesucristo nuestro Señor»
Almighty
God, who hast created man in Thine own image, and made him a living soul that
he might seek after Thee, and have dominion over Thy creatures, teach us to
study the works of Thy hands, that we may subdue the earth to our use, and
strengthen our reason for Thy service; and so to receive Thy blessed Word, that
we may believe on Him whom Thou hast sent, to give us the knowledge of
salvation and the remission of our sins. All which we ask in the name of the
same Jesus Christ our Lord.
[1] Rumford Medal. Motivo: Por sus investigaciones
sobre la composición de colores, y otros documentos sobre óptica.
[2] University of Cambridge, Cavendish Laboratory, Nobel Prizes and Cavendish Professors, listado de profesores: https://www.phy.cam.ac.uk/about/our-history/nobel-prizes-and-cavendish-professors/, disponible al 31/03/2026
[3] Benthien, George W., James Clerck
Maxwell: His Life and his Faith (James Clerck Maxwell: Su vida y su fe),
31/08/2009, recuperado de: https://web.archive.org/web/20120119223432/http://www.gbenthien.net/Maxwell/Maxwell.pdf, disponible al 31/03/2026
[4] James Clerk Maxwell, “Molecules” (Moléculas), publicado en la revista “Nature”, págs.
437-441, en septiembre de 1873, digitalizado por John van Wyhe, Ph.D.,
Universidad de Cambridge, en el 2001, The Victorian Web, Literature, history,
& Culture in the age of Victoria:
http://www.victorianweb.org/science/maxwell/molecules.html, disponible al 31/03/2026
[5] En la Vulgata (traducción de la Biblia al latín
en el 382 d.C. por Jerónimo) es el salmo n° 110, en la mayoría de las versiones
es el n° 111.
[6] Véase, por ejemplo, Physics and Psalms (Física y Salmos), Science and belief, Ruth M.
Bancewicz, 17/12/2010, en inglés: https://scienceandbelief.org/2010/12/17/172/, disponible al 31/03/2026
Fuente original:
Pippard, Brian; The Cavendish Laboratory; European Journal of Physics,
Vol. 8, n° 4; pág. 231; 1987.
[7] Cotterill, Henry, Obispo de Edimburgo, Does Science Aid Faith in Regard to
Creation? (¿Qué dicen la ciencia
y la fe en relación a la creación?), Hodder y Stoughton, Londres, 1883, pág.
iv. Ver https://archive.org/stream/doesscienceaidf00cottgoog#page/n4/mode/1up, disponible al 31/03/2026

