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domingo, 14 de enero de 2018

Científico creyente nº 14 David J. Bartholomew

Continúo con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas.

Matemático creyente nº 14

14.    David J. Bartholomew (n. 1931),

Un matemático británico especialista en Estadística (licenciado y doctor), profesor emérito de estadística de la London School of Economics, una de las mejores universidades del mundo.


Fue profesor en diversas universidades de Gran Bretaña, EEUU, Australia, Israel y Grecia. Es miembro de la British Academy (Academia Británica), miembro del International Statistical Institute (Instituto Internacional de Estadística) y consultor en cuestiones estadísticas de organismos gubernamentales. Fue, en diferentes períodos, secretario, tesorero y presidente de la Royal Statistical Society, de la que había recibido años antes la Guy Medal (en 1971).  

Ha escrito innumerables libros[1],[2], entre los que también hay tres que tratan de Dios[3]: God of Chance; Uncertain Belief y God, Chance and Purpose (2008). Ha sido presidente y editor del Science and Religion Forum (Foro de Ciencia y Religión) y predicador de la iglesia metodista[4].

En 2010 ecribió[5] Victor Stenger’s Scientific Critique of Christian Belief (crítica científica de la creencia cristiana de Victor Stenger), donde refuta la postura de Stenger quien había escrito dos libros sosteniendo que con el método científico era posible mostrar que la "hipótesis de Dios" debe ser rechazada[6].  

En God, Chance and Purpose dice: La tesis de este libro es que el azar no es irreal ni inexistente, sino una parte integral de la creación de Dios
The thesis of this book is that chance is neither unreal nor non-existent but an integral part of God's creation





[1] Página web de Bartholomew con el listado de 26 libros y más de 130 artículos en revistas y capítulos en libros: http://www.djbartholomew.com/
[2] Por ejemplo: Bartholomew, David J.:
(1967). Stochastic models for social processes (Modelos estocásticos para procesos sociales). Ed. Wiley.
(2013). Unobserved Variables: Models and Misunderstandings (Variables no observadas: modelos y malentendidos). Springer. Londres.
(2015). Statistics without Mathematics (Estadísticas sin matemáticas). SAGE Publicatinons Ltd. Londres.
[3] Bartholomew, David J.:
a) (1984) God of chance (Dios del azar). CSM Press.
b) (1996). Uncertain Belief: Is it Rational to be a Christian? (Creencia Incierta: ¿es racional ser cristiano?). Clarendon Press Oxford.
c) (2008). God, Chance and Purpose: Can God Have It Both Ways? (Dios, azar y propósito: ¿puede Dios tener ambas cosas?). Cambridge University Press.
[4] Prof David Bartholomew, Biography; en International Society for Science & Religion, ver: https://www.issr.org.uk/fellows/user/33/, chequeado el 30/09/2017
[5] Bartholomew, David. (2010). Victor Stenger's Scientific Critique of Christian Belief, en Science & Christian Belief. Octubre 2010, Vol. 22, Nº 2, págs. 117-131. Ver: https://www.scienceandchristianbelief.org/serve_pdf_free.php?filename=SCB+22-2+Bartholomew.pdf, chequeado el 25/09/2017
[6] Una conferencia en inglés dada por Bartholomew sobre el tema puede verse en un video en YouTube publicado por キリストは主である (Cristo es el Señor), el 24/08/2013: Victor Stenger's Scientific Critique of Christian Belief Refuted, https://www.youtube.com/watch?v=WAamDiPDQMs, chequeado el 30/09/2017. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Científico creyente nº 10 - Augustin Cauchy

Continúo con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas.

Matemático creyente nº 10


10.   Augustin Louis Cauchy (1789-1857)

Matemático y físico francés, considerado como uno de los matemáticos más importantes del siglo XIX. Miembro de la Academia de Ciencias de Francia y profesor en la escuela Politécnica.

Los aportes fundamentales de Cauchy se centran principalmente en el análisis matemático, con el estudio de funciones de variable compleja, la convergencia de sucesiones (sucesiones de Cauchy) y series, la teoría de grupos (que estudia las estructuras algebraicas llamadas “grupos”; por ejemplo, enunció lo que se llama el teorema de Cauchy de grupos), etc. Les dio precisión a los conceptos de función, límite y continuidad. Varios teoremas llevan su nombre, como el teorema integral de Cauchy y el teorema del valor medio de Cauchy. Pero también trabajó en teoría de errores; en geometría, por ejemplo, en el estudio de los poliedros; y en física, en el estudio de la teoría de luz, la teoría de la elasticidad (relacionando la tensión mecánica con las integrales; por ejemplo, con los postulados de Cauchy, etc.).

Escribió cerca de 800 obras científicas. Sus Oeuvres complètes d'Augustin Cauchy (obras completas) contiene varios volúmenes y es una producción que supera a casi todos los científicos de la historia.

Uno de sus libros de cabecera era “La Imitación de Cristo”, de Thomas
Kempis (uno de los más conocidos libros de devoción cristiana). Thomas de Kempis (1380-1471) fue un sacerdote que trabajó ardientemente para recuperar el fervor de los primeros cristianos.

                Cauchy fue un cristiano de profundas convicciones cristianas. Él escribió en un libro sobre religión[1]:

«Yo soy cristiano, es decir, creo en la divinidad de Jesucristo, al igual que Tycho Brahe, Copérnico, Descartes, Newton, Fermat, Leibniz, Pascal, Grimaldi, Euler, Guldin, Boscovich, Gerdil, al igual que todos los grandes astrónomos, todos los grandes físicos, todos los grandes geómetras de los siglos pasados»                                      
Augustin Cauchy
Original en francés: Je suis chrétien, c'est à dire que je crois à la divinité de Jésus-Christ, avec Tycho-Brahé, Copernic, Descartes, Newton, Fermat, Leibnitz, Pascal, Grimaldi, Euler, Guldin, Boscovich, Gerdil, avec tous les grands astronomes, tous les grands physiciens, tous les grands géomètres, des siècles passes.

Y a continuación afirmó: Mis convicciones son el resultado, no de prejuicios de nacimiento, sino de un examen minucioso.
Mes convictions sont le résultat, non de préjugeé de naissance, mais d'un examen approfondi

En dicho libro escribe[2]:
“La perfección evangélica, ejercida y practicada por hombres que, para agradar a Dios, se dedican a servir a sus hermanos, es la necesidad más apremiante de nuestro siglo”
La perfection évangélique, exercée et pratiquée par des hommes qui, dans la vue de plaire à Dieu, se dévouent à servir leurs fréres, est le besoin le plus pressant de notre siécle.

Y “Dios ... es la fuente infinita de toda ciencia, de toda luz”[3]
Dieu ... est la source infinie de toute science, de toute lumiére




[1] Cauchy, Augustin Louis Baron. (1844). Considérations sur les ordres religieux, aux amis des sciences (Consideraciones sobre las órdenes religiosas, a los amigos de la ciencia). Librería de Poussielgue-Rusand, París. Pág. 5.
[2] Ibídem, págs. 25 y 26
[3] Ibídem, pág. 42

miércoles, 16 de agosto de 2017

Científicos creyentes 5 - Newton

Continúo con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas.

Matemático cristiano nº 5
5.        Sir Isaac Newton (16421727).


Físico, filósofo, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés, autor de los Principia mathematica, donde describió la ley de gravitación universal y estableció las bases de la mecánica clásica mediante las leyes que llevan su nombre. Lo he colocado en la sección de matemáticos, porque es uno de los más brillantes, pero quizás debería estar en la sección de los físicos, ya que es llamado “el padre de la Física clásica” o también “el padre de la mecánica moderna”. En esa época la mayoría de los científicos que se dedicaban a la matemática también lo hacían a la física, la química, la astronomía, la biología, y también a la religión, ya que el estudio no estaba tan segmentado o especializado como hoy día. Es decir, el estudio de la naturaleza era integral. Y la matemática es una herramienta fundamental para el desarrollo de las otras ciencias.

Sin duda Newton fue un genio. Otros famosos descubrimientos científicos: trabajos sobre la naturaleza de la luz y la óptica y desarrollo del cálculo matemático (o cálculo infinitesimal). Postuló la teoría corpuscular de la luz; en ella la luz es considerada como un flujo de pequeñísimas partículas materiales que al chocar con el ojo producían la sensación luminosa. Esta teoría se enfrentaba a la teoría ondulatoria del holandés Christian Huygens, en la que la luz es una onda, como el sonido, la cual, si bien en el momento no prosperó, debido a la trayectoria de Newton, con el tiempo se fue imponiendo hasta llegar al momento actual en la que ambas teorías tienen parte de razón: la luz consiste en pequeñísimas partículas, pero no de materia, sino de energía, llamados fotones, que producen una onda electromagnética. Postuló que los colores que se producían cuando la luz atravesaba un prisma no eran producto de la naturaleza del prisma, como se creía, sino que el prisma “desnuda” la composición interna de la luz. Es decir que la luz blanca (que viene del sol) está formada por un espectro que abarca una extensa gama de colores; Newton identificó siete zonas, que son los siete colores (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo, violeta). Se cree que Newton nombró una zona como índigo (o añil), una variedad oscura y profunda del azul, porque consideraba que la naturaleza era perfecta, y el siete, el número de colores que forman la luz, es bíblicamente el número que representa la perfección.

Con respecto al cálculo matemático, desarrollado al mismo tiempo que Leibniz, y que hoy se enseña en las universidades (límites, derivadas e integrales), fue un ingenioso invento de Newton para poder aplicarlo al estudio del movimiento (física).

Escribió más sobre Teología y Biblia que sobre Ciencia. Hay muchas frases famosas que hablan de la fe de Newton, una de ellas dice:
«No hay filosofía más sublime que la conocida con el nombre de Sagrada Escritura»
Sir Isaac Newton
Son conocidas sus “cuatro cartas”[1] en respuesta al pedido de consejo de parte del Reverendo Dr. Richard Bentley, quien escribió “Refutación del ateísmo” basándose en la visión newtoniana. En esas cartas Newton expone su pensamiento acerca de cómo desde la ciencia se puede afirmar la fe en la DeidadEn la primera de dichas cartas comienza diciendo[2]: Cuando escribí mi Tratado acerca de nuestro sistema (del Mundo) tuve la vista puesta sobre principios tales que pudieran ayudar a los hombres reflexivos en su creencia en una deidad, y nada puede hacerme más feliz que encontrarlo útil para ese propósito”

En su famoso libro, Principios Matemáticos de la Filosofía Natural (conocido como Principia) escribió “Desde su verdadero poderío se deduce que el Dios verdadero es un Ser viviente, inteligente y poderoso; y de sus demás perfecciones, que él sea el poder supremo, o el más perfecto. Él es eterno e infinito, omnipotente y omnisciente, es decir, su duración se extiende desde la eternidad hasta la eternidad; y su presencia desde el infinito hasta el infinito; él gobierna todas las cosas, y sabe todas las cosas que son o pueden ser hechas. Él no es la eternidad o el infinito, sino eterno e infinito”[3]

También afirmó[4]:

«Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos, un inmenso océano. La admirable disposición y armonía del universo no ha podido salir sino del plan de un Ser omnisciente y omnipotente»
Sir Isaac Newton
Algunos afirman que Newton no creía en la deidad de Jesucristo; si bien es posible que tuviese una visión particular sobre la relación entre Dios Padre y Jesucristo, Newton dijo:Dios hizo el mundo y gobierna de forma invisible, y nos ha mandado a amarlo y adorarle a él, y no hay otro Dios; a honrar a nuestros padres y maestros, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y a ser templados, justos y pacíficos, y ser misericordiosos incluso con las bestias. Y por el mismo poder por el cual Él dio la vida en un primer momento a todas las especies de animales, es capaz de revivir a los muertos, y ha resucitado a Jesucristo nuestro Redentor, que ha ido al cielo para recibir un reino, y preparar un lugar para nosotros, y es el siguiente en la dignidad de Dios, y puede ser adorado como el Cordero de Dios, y ha enviado el Espíritu Santo para que nos consuele en su ausencia, y al regreso reine largamente sobre nosotros”[5]

A continuación transcribo otras dos frases que muestran la convicción de Newton en la legitimidad y superioridad de la Biblia.

La primera[6]:

“Consideramos que las Escrituras de Dios son la filosofía más sublime, y hallo marcas más seguras de autenticidad en la Biblia que en cualquier historia profana”
Sir Isaac Newton
We account the Scriptures of God to be the most sublime philosophy. I find more sure marks of authenticity in the Bible than in any profane history whatever. Newton.

Y la segunda[7]:
«Ninguna ciencia está mejor certificada que la religión de la Biblia»
Sir Isaac Newton
No sciences are better attested than the religion of the Bible. Newton

En una carta a su amigo Abraham Shalom Yehuda[8], Albert Einstein dice[9]:

Mi Querido Yahuda, Las escrituras de Newton sobre asuntos bíblicos me parecen en particular interesantes porque ellas se permiten la perspicacia profunda en la mente única y el proceso de pensamiento de este gran hombre. El origen divino de la Biblia es, para Newton, absolutamente seguro...”
My Dear Yahuda, Newton's writings on biblical matters seem to me particularly interesting because they afford deep insight into the unique mind and thought process of this great man. The divine origin of the Bible is, for Newton, absolutely certain…




[1] Newton, Sir Isaac, Four letters from Sir Isaac Newton to doctor Bentley. Containing some arguments in proof of a DEITY (Cuatro cartas de Sir Isaac Newton al Dr. Bentley conteniendo algunos argumentos en prueba de una Deidad), impreso por R. y J. Dodsley, Londres, 1756.
[2] Benitez, Hermes H, “Cuatro cartas de Sir Isaac Newton al doctor Bentley que contienen algunos argumentos a favor de la existencia de una deidad (1692-1693)” Revista de filosofía Diánoia, volumen XLIV, número 44, 1998; disponible en: http://dianoia.filosoficas.unam.mx/files/6113/6960/3507/DIA98_Newton.pdf
[3] Ver nota al pie n°56.
[4] Newton, citado por ejemplo en Ciencia y Dios. Testimonios de científicos del Boletín quincenal N° 362 de la Capellanía de la Universidad de Piura, Perú. Véase: http://udep.edu.pe/cmsfiles/cont/785/cont/files/capellania%20362.pdf
[5] Newton, según se cita en: “Memoirs of the Life, Writings, and Discoveries of Sir Isaac Newton” (Memorias de la vida, los escritos y los descubrimientos de Sir Isaac Newton) por Sir David Brewster, Edimburgo, Tomás Guardia & Co., 1855, Vol. II, 354. También disponible, en inglés, en The Newton Project, http://www.newtonproject.sussex.ac.uk/view/texts/normalized/THEM00009
[6] Newton, citado en “Los hombres de ciencia, los hombres de Dios” por el Dr. Henry M. Morris, Master libros, 1982 y en “Watson's Apology for the Bible” por Watson, Richard, Master of Trinity College, Cambridge. Londres, 1806, pág. 57. También se cita en A Dictionary of Thoughts (Un Diccionario de Pensamientos), por Tryon Edwards, Casell Publishing Company, EEUU, 1891, pág. 42.
[7] Newton, citado por Tryon Edwards en A Dictionary of Thoughts (Un Diccionario de Pensamientos), Casell Publishing Company, EEUU, 1891, pág. 474.
[8] Yahuda fue un erudito profesor, escritor, investigador, lingüista y coleccionista judío que adquirió los escritos de Newton en una subasta, los que fueron donados después de su muerte a la Biblioteca Nacional de Israel. También escribió en 1935 (reimpreso en 2015) el libro “The Accuracy Of The Bible” (La exactitud de la Biblia).
[9] A letter from Albert Einstein to Yahuda, Albert Einstein Archives, The Hebrew University of Jerusalem (Una carta de Albert Einstein para Yahuda, archivos de Albert Einstein; Universidad Hebrea de Jerusalén), escrita en septiembre de 1940; documento perteneciente a la colección “Newton’s Secrets”, de la Biblioteca Nacional de Israel; disponible en: http://jnul.huji.ac.il/dl/mss/Newton/einstein_eng.html.

martes, 15 de agosto de 2017

Científicos creyentes 4 - Barrow

Continúo con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas.

Matemático cristiano nº 4



4.  Isaac Barrow (1630-1677)

Fue un destacado teólogo, profesor, naturalista y matemático inglés. Su madre murió cuando el tenía 4 años. Su padre era pañero del rey.

En 1660 ocupó la cátedra de Regius Professorship of Greek (cátedra Real de Griego) en la Universidad de Cambridge. En 1663 fue elegido como primer profesor Lucasiano[1] de Cambridge, uno de los títulos académicos más importantes del mundo. En 1669 dejó la cátedra en favor de su pupilo, Isaac Newton, quien fue considerado durante mucho tiempo el único matemático inglés que le ha superado. Si bien realizó muchos trabajos matemáticos que sirvieron de base al desarrollo del cálculo infinitesimal, como el desarrollo generalizado del “teorema fundamental del cálculo”, que relaciona la derivación con la integración (como funciones inversas), es muy conocido por la famosa “regla de Barrow”, un método para calcular integrales definidas, que es consecuencia del “segundo teorema fundamental del cálculo”, desarrollado también por él.

Como escribe el historiador de la ciencia Antoni Malet[2] en “Isaac Barrow contra la metafísica: Dios y la naturaleza del espacio”[3], aunque la obra de Isaac Barrow quedó eclipsada en parte por la asombrosa obra de Newton, actualmente varios trabajos[4] le han vuelto a poner en la palestra,  reconociéndolo ya no como el mentor y mecenas de Newton, sino por sus importantes contribuciones a la óptica, a la geometría y muy especialmente a la religión. Malet especifica que las dos más conocidas contribuciones científicas son sus dos cursos de conferencias: Geometrical Lectures y Optical Lectures, preparadas como parte de sus obligaciones como profesor Lucasiano; pero un tercer trabajo no tan conocido, Mathematical Lectures (1664 a 1669, también como parte de su cargo), nos revelan a Barrow “como a un pensador profundo que en los primeros años de la Restauración británica participó con originalidad en los debates filosóficos y teológicos entonces tan abundantes entre los filósofos naturales”[5]. En dicha obra, basada en su concepción teológica, establece el concepto de “espacio inmaterial”, diferenciándose de Renato Descartes (un creyente) quien consideraba que la materia era infinita, y que no existía el espacio inmaterial (el vacío); y de Thomas Hobbes (un ateo) quien consideraba al espacio inmaterial como un accidente de la imaginación humana.

Para Barrow, el espacio inmaterial era posible debido a la naturaleza de Dios; tres conceptos subyacen en Barrow: según la Biblia el universo es finito (solo Dios es infinito), por tanto el espacio inmaterial también; segundo, que Dios siendo omnipotente puede aumentar o disminuir la materia a voluntad, y tercero, que Dios puede conservar las cosas como son, aún sin importar lo que sucede con lo que está dentro de ellas (esto tiene que ver con la idea de Descartes de que si se sacara el aire de dentro de un recipiente cerrado -supongamos de vidrio- las paredes colapsarían una sobre otra, ya que, para él, el vacío no existía).

Más adelante Malet escribe acerca de Barrow: “Pocas dudas caben de que contribuyó de forma original a construir nuevas categorías (magnitud, cantidad, número, espacio, hipótesis matemática, etc.) para la nueva filosofía experimental que estaba entonces tomando forma”.

Como dice el profesor Henry Morley (1822-1894) en la presentación de uno de los sermones de Barrow[6], éste dimitió en 1669 de su cargo de profesor Lucasiano (cargo ocupado por Newton) para poder dedicarse a sus deberes religiosos: escribió “Exposition of the Creed, Decalogue, and Sacraments” (Exposición del Credo, el Decálogo y los Sacramentos), fue capellán del rey Carlos II, quien lo nombró Doctor en Divinidades en 1670 y luego Maestro de la Trinidad en 1672; quien afirmó que le dio el puesto al mayor erudito de Inglaterra. También afirma Morley: “Él dio toda su mente y toda su alma a su trabajo para Dios”.

Escribió varias obras de teología; son famosos sus Sermones[7], en los que en base a las Sagradas Escrituras expone: a) las diferentes doctrinas cristianas, como la deidad de Cristo, la salvación por la fe, el error del paganismo y del mahometismo, etc. así como: b) las cuestiones prácticas de la vida cristiana: hacer todo en el nombre de Cristo, cuidados en la forma de hablar, del contentamiento, etc. Las obras de Isaac Barrow, con sus sermones, se han editado y publicado innumerable cantidad de veces hasta la fecha.

                En Sermons On the Apostles' Creed (Sermones sobre el credo de los Apóstoles) Barrow dice acerca de la fe[8]:

La Sagrada Escritura recomienda la fe, como una práctica preciosa y honorable; Como una virtud de la primera magnitud, encomiable en sí misma, aceptable a Dios, beneficiosa para nosotros.
The Holy Scripture recommends faith, as a most precious and honorable practice ; as a virtue of the very first magnitude, commendable in itself, acceptable to God, beneficial to us.

La fe implica un buen uso de la razón… Dios no solo permite, sino que nos ordena que usemos nuestra mejor razón para juzgar su doctrina.
Isaac Barrow
Faith implies a good use of reason … God doth not only allow, but enjoin us to use our best reason in judging of his doctrine.




[1] El título de profesor Lucasiano de matemáticas se estableció en honor al fundador de la cátedra, el reverendo Henry Lucas (1610-1663), miembro del Parlamento de Inglaterra en representación de la Universidad de Cambridge. Dicho honor lo tuvieron, además de Barrow: Isaac Newton (período 1669-1702), Charles Babbage (1828-1839), George Stokes (1849-1903), Paul Dirac (1932-1969) y Stephen Hawking (1979-2009), entre otros.
[2] Antoni Malet (n. 1950), catedrático de Historia de la ciencia de la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona y presidente de la Sociedad Europea de Historia de la Ciencia (2017-2018).
[3] Antoni Malet (2006), “Isaac Barrow contra la metafísica: Dios y la naturaleza del espacio”, capítulo 4 del libro: “Ciencia y religión en la edad moderna”, Montesinos, José y Toledo, Sergio (eds.); publicado por Fundación Canaria Orotava de Historia de la ciencia, Barcelona; ver: http://fundacionorotava.org/media/uploads/files/147/04_.AntoniMalet.pdf, chequeado el 03/08/2017
[4] Por ejemplo: Before Newton. The life and times of Isaac Barrow (Antes de Newton. La vida y los tiempos de Isaac Barrow), M. Feingold; editado por Cambridge University Press, 1990.
[5] Ídem nota al pie n° 251
[6] Isaac Barrow, H. Morley (ed.) (1887) Sermons on Evil-Speaking (sermones sobre el mal hablar), Casell&Co Ltd., Londres; disponible en linea en “Project Gutenberg”: http://www.gutenberg.org/files/10274/10274-h/10274-h.htm
[7] En inglés: a) Rev. T. S. Hughes, The Works of Dr. Isaac Barrow, editado por A. J. Valpy, Londres, 1830 en adelante, varios volúmenes;  b) Wesley Center Online, Sermons Extracted From Dr. Isaac Barrow,  http://wesley.nnu.edu/john-wesley/a-christian-library/a-christian-library-volume-21; c) Sermons selected from The works  of the Rev. Isaac Barrow, D. D. (Doctor en Divinidad) late master of Trinity College (ultimo maestro del Colegio de la Trinidad), Cambridge; Clarendom Press, Oxford, 1810, ver: https://archive.org/details/sermonsselected00barrgoog consultado el 29/07/2017
[8] Barrow, Isaac; The Works of Dr. Isaac Barrow, Sermons On the Apostles' Creed, Sermón II. Ed. A. J. Valpy; Londres, 1831, págs. 27 y 28, ver: https://archive.org/details/worksofdrisaacba05barr consultado el 04/08/2017

viernes, 28 de julio de 2017

Científicos creyentes 1 - Napier

Comienzo hoy con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas. 

 Matemático cristiano nº 1

1.        John Napier (originalmente Jhone Neper), barón de Merchiston (1550-1617)

Matemático y teólogo escocés, famoso por inventar “los logaritmos”, un método matemático creado con el fin de simplificar complejos cálculos numéricos. Esto trajo favorables consecuencias sobre todas las ramas de la matemática. Su padre fue Archibald Napier, un terrateniente y funcionario escocés. Su madre Janet Bothwell (hermana de Adam Bothwell, Obispo de Orkney) murió cuando él tenía 13 años. Estudió en la Universidad de Saint Andrews (en el St Salvator's College), la más antigua de Escocia. Luego completó sus estudios en viajes por distintos países de Europa.

El trabajo de Napier es considerado fundamental para el posterior desarrollo de la calculadora y la computación, y fue una herramienta clave que permitió a Kepler y a Newton desarrollar los descubrimientos de las leyes del movimiento de los planetas y de la gravedad, respectivamente. El eminente matemático Pierre Simon Laplace dijo: “Al reducir el trabajo, la invención de los logaritmos duplicó la vida de los astrónomos [1].

Aunque los aportes más importantes de Napier estuvieron en el ámbito de las matemáticas, para él solo consistían en una distracción o una herramienta para sus estudios teológicos. Lo que realmente le interesaba era la teología, concretamente la exégesis del Apocalipsis[2].
               
                En 1593 escribió un libro que tuvo fuerte repercusión: A Plaine discovery of the whole Revelation of Saint John[3] (Un descubrimiento sencillo sobre la completa Revelación de San Juan) fue traducida al francés, al alemán y al holandés y le dio una gran reputación como teólogo. Cometió un error típico de interpretar partes del libro del Apocalipsis influenciado por los acontecimientos de una época virulenta debido a los conflictos religiosos entre católicos y protestantes y de anticipar fechas del fin del mundo, sin tener en cuenta las palabras de Jesucristo en San Marcos 13:32: “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre”.
                En su obra principal Mirifici Logarithmorum Canonis Descriptio[4] donde presenta los logaritmos, escribe: Mientras tanto benefíciensé por este pequeño trabajo y rindan toda alabanza y gloria a Dios, el jefe entre los trabajadores y el ayudante de toda buena obra. [5]
Meanwhile profit by this little work, and render all praise and glory to God the chief among workers and the helper of all good works.
Original en latín[6]: Interim hoc, brevi opusculo fruamini, Deoque opifici summo, omniumque operum bonorum opitulatori laudem summam et gloriam tribuite.

Y el libro original, escrito en latín, termina con la frase[7] Deo soli laus omnis & honor tribuatur (Sólo a Dios tributo toda la alabanza y el honor).
                
Según el filósofo David Hume (1711-1776), Napier fue “la persona a quien el título de un gran hombre es más justamente debido que a cualquier otro que su país jamás haya producido”[8]
The person to whom the title of “a great man” is more justly due than to any other whom his country ever produced. Hume




[1] O'Connor J.J. y Robertson E.F., John Napier (1550 - 1617), artículo de la Facultad de Matemáticas y Estadística de la Universidad de St. Andrews, Escocia. 1998.
[2] Citado por ejemplo en la biografía John Napier (1550-1617) en la web de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Sistemas Informáticos, Universidad Politécnica de Madrid, ETSISI, 2010, http://www.etsisi.upm.es/museo_virtual/origenes/jnapier, consultado el 22/06/2016
[3] Napier, John (1593), A Plaine discovery of the whole Revelation of St John, editado por Robert Waldegrave, Edinburgo, Escocia.
[4] Napier, John (1614) Mirifici Logarithmorum Canonis Descriptio (Descripción del admirable canon de los logaritmos), Impreso por: Andreæ Hart bibliopólæ (librería), Edimburgo, Escocia. Versión en: https://books.google.com.ar/books?id=ZwA4oKVHP5oC&printsec=frontcover&dq=Mirifici+Logarithmorum+Canonis+Descriptio&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwjtqPeorMjVAhUmilQKHbiWBbIQ6AEIPDAD#v=onepage&q=Mirifici%20Logarithmorum%20Canonis%20Descriptio&f=false, chequeado el 08/08/2017
[5] Napier, John; MacDonald, W. R. (trad.), (1889) The construction of the wonderful canon of logarithms (construcción del maravilloso canon de los logaritmos), Descriptio, Book II. Chapter VI (Descriptio, libro II, cap. 6), editado por W. Blackwood e hijos, Edimburgo y Londres. Pág. 87. Disponible en: http://math.unice.fr/~coppo/MirificiCanonis%20(copy).pdf, o también en: https://archive.org/details/constructionofwo00napiuoft, chequeados el 08/08/2017
[6] Ver nota al pie nº 250 (Mirifici Logarithmorum Canonis Descriptio)
[7] Ídem anterior
[8] Hume Brown, Peter. (1915). John Napier of Merchiston, en Cargill Gilston Knott (Ed.). The Napier Tercentenary (Pág. 33), Longmans, Green Co. Edimburgo.