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martes, 26 de septiembre de 2017

Científico creyente nº 13 - Georg Cantor

Continúo con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas.

Matemático creyente nº 13

13.    Georg Georg Cantor (1845-1918)





Su nombre completo era Georg Ferdinand Ludwig Philipp Cantor. Matemático y filósofo alemán de origen ruso y judío. Junto a Dedekind y Frege desarrollaron la Teoría de Conjuntos. 


Se abocó al estudio de los conjuntos infinitos, descubriendo y demostrando sorprendentemente que los mismos no tienen el mismo cardinal (hay infinitos más “numerosos” que otros), pero también que el cardinal de los naturales es el mismo que el de los números pares o impares, que el de los enteros, y, paradójicamente, que el de los números racionales (dicho cardinal fue bautizado por Cantor como “aleph cero”, símbolo אo, siendo aleph la primer letra del alfabeto hebreo) en cambio el de los números reales es mayor (aleph uno, אl ).  

Los números transfinitos
El menor cardinal de conjuntos infinitos es el de los números naturales 1,2,3,…,llamado אo (aleph cero). Cantor demostró mediante la función biyectiva f(n)=2.n que se puede asociar a cada número natural su doble, que es un número par, certificando que hay tantos naturales (ℕ) como naturales pares (ℕP, que es un subconjunto propio de ℕ).
1à2
2à4
3à6
… …
Lo mismo sucede con los impares ℕI (f(n)=2.n-1), con los múltiplos de cualquier natural (p.ej. f(n)=5.n relaciona cada natural con un único múltiplo de 5; ¡hay tantos múltiplos de cinco como números naturales!). También demostró que ¡hay tantos naturales como enteros! …-2, -1, 0, 1, 2, … (ℤ).
Mediante un método muy instructivo también demostró que a cada fracción se la puede relacionar con un único número natural y viceversa, demostrando que ¡hay tantas fracciones (ℚ) como naturales! Pero esto ya no podría hacerse con el conjunto de los números reales (ℝ), demostrándolo por medio del argumento de la diagonal. Así surgió אl que tiene tantos elementos como 2 אo (dos elevado a la “aleph cero”). La hipótesis del continuo formulada por Cantor “no existe un cardinal entre אy אl” es uno de los famosos “Problemas de Hilbert” propuestos en 1900 y aún no resuelto definitivamente.



Recibió la medalla Sylvester de la Royal Society (1904). Profesor de la Universidad de Halle (Universidad Martín Lutero de Halle-Wittenberg).



Su padre era un devoto luterano y él continuó con esa misma fe. Una carta del padre comienza: Por la gracia del Todopoderoso, el Creador de nuestro universo y el Padre de todas las criaturas vivientes, que este día sea de una influencia benigna sobre tu vida futura toda entera.



En una carta a su amigo Dedekind escribe[1]: “Dios Todopoderoso me ha permitido alcanzar las aclaraciones más notables e inesperadas en la teoría de variedades (o de conjuntos) y la teoría de números”

"hat es Gott der Allmächtige geschickt, dass ich zu den merkwürdigsten, unerwartetsten Aufschlüssen in der Mannigfaltigkeitslehre und in der Zahlenlehre gelangt"


Refutando el prejuicio histórico acerca de la imposibilidad de poder trabajar con cantidades infinitas como se hace con cantidades finitas, el elabora una nueva proposición[2]: Omnia seu finita seu infinita definita sunt et excepto Deo ab intellectu determinari possunt, que significa Todas las cosas, ya finitas ya infinitas, son definidas y, exceptuando a Dios, pueden ser determinadas por el intelecto.

Como señala el escritor matemático Marcus Du Sautoy[3]: “Su creencia en Dios fue la hipótesis fundacional a partir de la cual dedujo que el infinito debe existir”.

“His belief in God was the foundational hypothesis from which he deduced that the infinite must exist”



Y a continuación cita a Cantor[4]:

“Una prueba se basa en la noción de Dios. Primero, de la más alta perfección de Dios, inferimos la posibilidad de la creación del transfinito, entonces, de su alabanza y esplendor, inferimos la necesidad de que la creación del transfinito haya sucedido de hecho”.

En inglés: “One proof is based on the notion of God. First, from the highest perfection of God, we infer the possibility of the creation of the transfinite, then, from his allgrace and splendor, we infer the necessity that the creation of the transfinite in fact has happened”

Original en alemán: “Ein Beweis geht vom Gottesbegriff aus und schließt zunächst aus der höchsten Vollkommenheit Gottes Wesens auf die Möglichkeit der Schöpfung eines Transfinitum ordinatum, sodann aus seiner Allgüte und Herrlichkeit auf die Notwendigkeit der tatsächlich erfolgten Schöpfung eines Transfinitum”




[1] Der Briefwechsel zwischen Cantor und Dedekind (La correspondencia entre Cantor y Dedekind), Cantor an Dedekind, Halle, 05/11/1882. Editor: Oliver Deiser; ver: http://www.aleph1.info/?call=Puc&permalink=cd1, chequeado el 21/09/2017
[2] Cantor, Georg. (1883). Grundlagen einer allgemeinen Mannichfaltigkeitslehre: Ein mathematisch-philosophischer Versuch in der Lehre des Unendlichen (Fundamentos para una teoría general de conjuntos. Una investigación matemático-filosófica sobre la teoría del infinito).  Hay versión en español: José Ferreirós (Edit. y Trad.); Emilio Gómez-Caminero (Trad.) (2005). Fundamentos para una Teoría General de Conjuntos. Escritos y correspondencia selecta. Crítica. Barcelona. 
[3] Sautoy, Marcus du. (2017). The Great Unknown: Seven Journeys to the Frontiers of Science (El gran desconocido: Siete viajes a las fronteras de la ciencia). Cap. 14. Penguin Random House.
[4] Cantor, Georg; Dedekind, Richard; Zermelo, Ernst. (1932). Gesammelte Abhandlungen mathematischen und philosophischen Inhalts (Ensayos recopilados de contenido matemático y filosófico). Verlag Von Julius Springer. Berlin. Pág. 400.

lunes, 14 de agosto de 2017

Científico creyente 3 - Wallis

Continúo con la publicación de los capítulos 8 a 12 de mi libro "El Señor de los dos libros" 2ª edición. Uno a uno iré publicando las biografías de cientos de científicos creyentes de todas las épocas.

Matemáticos creyentes nº 3


3.        John Wallis (1616-1703)
Fue un matemático, criptógrafo del Parlamento y teólogo inglés. Ordenado sacerdote en 1640. Participó en el desarrollo del cálculo infinitesimal, realizó muchos aportes en distintas ramas de la matemática, se le atribuye haber designado con ∞ al infinito. Fue el tercer Profesor Saviliano de Geometría[1] de la Universidad de Oxford (1649-1703). Fue uno de los fundadores de la Royal Society. Es considerado el matemático más influyente[2] antes de Newton.
Su reconocida obra Arithmetica Infinitorum (1655) sirvió a Newton en el desarrollo de sus trabajos matemáticos. En su obra Mathesis Universalis (1657) Wallis introduce el símbolo del infinito, agrega a las potencias la posibilidad de tener exponentes negativos y fraccionarios. Su obra Tractatus de Sectionibus Conicis (1659) desarrolla el estudio de las secciones cónicas; Su Mechanica, sive Tractatus motu (1669-1671) es una compilación de tres tratados de física, que refuta ideas erróneas del movimiento e introduce rigurosidad a conceptos como fuerza, impulso, etc. En Treatise on Algebra (1685) estudia nuevas ecuaciones y anticipa el concepto de número complejo[3].
Escribió varias obras de teología[4]. Entre ellas, varias sobre la Trinidad, tema de discusión entre los teólogos ingleses de la época. Igual que Henry Briggs, combinó sus intereses científicos con un compromiso igualmente fuerte con la Teología reformada[5].
En el 2003 se escribió de él[6]:
Permaneció constante en el calvinismo y, en general, en el espíritu puritano. Pero estaba muy lejos de los extremistas de su partidoPropuso dar a la “fe su completo alcance y latitud, y a la razón también sus justos márgenes y límites”. Dos proposiciones resumen su doctrina: (1) Que toda la ley moral se funda en luz natural y común, a la luz de la razón; Y (2) Que no hay nada en los misterios del evangelio contrario a la luz de la razón. Estas dos proposiciones parecen haber sido una constante en la vida de Wallis.
En 2015 se escribe de él[7]: John Wallis, un calvinista ortodoxo, pensaba al fin de su vida que era poco prudente abandonar los principios del cristianismo y confiarse a la sola razón y a la luz natural.  En realidad, mucho del cristianismo depende de la revelación, y aunque esta no repugna a la razón, el cristianismo está muy por encima de la razón y no es susceptible de ser descubierto por la sola razón sin la ayuda de la revelación contenida en la Sagrada Escritura.   
El advertía del peligro de que la “religión natural” se convierta en un enemigo del cristianismo. Eso fue lo que sucedió cuando la ciencia se convirtió en naturalismo materialista.




[1]  El Savilian Professors of Geometry de Oxford es una importante cátedra de geometría, ocupada entre otros por Edmond Halley (entre 1704-1742) y GH Hardy (entre 1919 y 1931). Véase: Savilian Professors of Geometry, Mathematical Institute, University of Oxford, https://www.maths.ox.ac.uk/study-here/undergraduate-study/outreach/posters/savilian-professors-geometry chequeado el 10/08/2017.
[2] Encyclopædia Britannica: John Wallis, English Mathematician, https://www.britannica.com/biography/John-Wallis, chequeado el 10/08/2017
[3] Información de sus obras matemáticas: ver nota al pie anterior
[4] Wallis, John: (1) Three Sermons Concerning the Sacred Trinity (Tres Sermones Sobre La Sagrada Trinidad), 1691. (2) A defense of the Christian Sabbath (Una defensa del sábado cristiano), 1693.
[5] Combined their scientific interests with and equally strong commitment to Reformed theology, en: Rogers y McKim. (1999) The Authority and Interpretation of the Bible: An Historical Approach, (La Autoridad e Interpretación de la Biblia: un enfoque histórico), Wipf and Stock Publishers, pág. 226.
[6] He remained constant to Calvinism, and, on the whole, to the puritan spirit. But he was far removed from the extremists of his party... He proposed giving “faith her full scope and latitude, and reason also her just bounds and limits.” Two propositions sum up his doctrine: (1) That all the moral law is founded in natural and common light, in the light of reason; and (2) That there is nothing in the mysteries of the gospel contrary to the light of reason. These two propositions seem to have been a constant in Wallis’s life. Citado por: Frances Luttikhuizen (julio/2003) In memory of the versatile Puritan divine, Dr. John Wallis (1616-1703), en S. Perks (ed.), Christianity & Society, Vol. XIII. nº 3, pág. 23. Ver: https://static1.squarespace.com/static/54257f24e4b070e908068067/t/583842819de4bb108015cf40/1480082052687/Volume%2B13%2BNo%2B3%2BB.pdf, chequeado el 10/08/2017.
[7] Prieto López, L. J. (2015), Raíces filosóficas del ateísmo moderno, en: Gerardo del Pozo Abejón e Ignacio Serrada Sotil (Eds.), Fe cristiana y ateísmo en el siglo XXI. Pág. 118. Ediciones Universidad San Dámaso, Madrid.